educación CIES

El proposito del porqué

Hay momentos en los que te tomas un tiempo para reflexionar respecto a tu vida y es ahí, donde piensas en aquellas experiencias vividas, pero siempre hay una que nos enseña más que las demás.

Recuerdo un momento difícil de mi vida, donde las cosas parecían no tener solución, cada noche pensaba en el porqué de las cosas, a veces todo pasa tan rápido que no te das cuenta cómo empezó y por qué terminó.

La última campana

Era una cálida tarde de verano, todos a mí alrededor escuchaban lo que el profesor frente a ellos decía; sin embargo, mi atención estaba puesta en otra cosa en especial. Aquel pequeño niño de cabello castaño, que se balanceaba en los columpios  logro captar mi atención; la verdad, es que esta no era de mis clases favoritas, y no es que la economía no me guste, solo que especialmente este profesor no es uno de mis predilectos. 

La muñeca derecha

Eran las dos de la mañana y hacía un calor sofocante, su cuerpo sudoroso no encontraba postura alguna para volver a conciliar el sueño. Una, tres, siete… enésima vuelta entre sábanas. Imposible. Miró a su alrededor casi sin ver, acarició toscamente la mitad de su rostro, iniciando por su frente hasta alcanzar su barbilla, 
– Hoy es día de afeitarse – pensó en medio de la penumbra y la quietud de aquella habitación.

VERDAD CRÍPTICA

Adquirir conocimiento para aprender a usarlo en cualquiera de los oficios de la vida, sonaba a premisa trillada, pero no resultaba tan simple para este estudiante de sistemas que se graduaría de técnico en CIES en los meses sucesivos. Lo abrumaba la velocidad a la que marcha la tecnología de ese entonces, pues apenas podía respirar para aprender un programa nuevo o comprender la implementación de una herramienta reciente.